Los mandatarios destacaron las obras financiadas por las provincias ante la retracción del Estado nacional y anticiparon nuevas acciones regionales.
Los gobernadores de Río Negro, Neuquén y Chubut volvieron a exhibir una posición común frente al Gobierno nacional y reivindicaron la cooperación entre las provincias patagónicas para sostener obras e inversiones ante la falta de apoyo federal.
Alberto Weretilneck encabezó en Bariloche la firma de un convenio para ampliar la red de gas en seis barrios de la ciudad, una obra que alcanzará a más de 1.600 vecinos. Del acto participaron de manera virtual Rolando Figueroa e Ignacio Torres, en una nueva muestra de coordinación política y de gestión entre las tres jurisdicciones.
“Sabemos que no hay nada mejor para un patagónico que otro patagónico”, expresó Weretilneck al destacar el vínculo regional. Torres, por su parte, consideró que la ampliación de la red representa una expresión concreta de federalismo y anticipó que continuarán los proyectos compartidos con Río Negro y Neuquén.
La cooperación entre los tres gobiernos ya se había reflejado en otras iniciativas. Un mes atrás, Torres y Weretilneck cerraron en El Bolsón un conflicto judicial de más de 25 años entre Chubut y Río Negro, mediante un acuerdo que contempla una obra eléctrica de $17.000 millones para la Comarca Andina.
También avanzaron en la conexión entre el gasoducto San Martín y el Gasoducto Cordillerano, una intervención financiada de manera conjunta que permitió habilitar la factibilidad de gas para más de 12.000 familias de la región.
Aunque desde los entornos de los mandatarios señalaron que los encuentros responden principalmente a cuestiones de gestión, la reiteración de las apariciones conjuntas volvió a instalar la idea de un bloque patagónico con intereses compartidos.
Weretilneck cuestionó la reducción de la participación del Estado nacional en distintas obras y afirmó que las provincias debieron asumir compromisos financieros para evitar la paralización de proyectos.
“Nación abandonó absolutamente el interior del país en todo lo que son obras y acciones”, sostuvo el gobernador rionegrino. Como ejemplos, mencionó el deterioro de rutas, la falta de continuidad en obras universitarias y la ausencia de políticas federales en las provincias.
En el caso de Río Negro, el gobierno provincial destinó fondos propios para completar trabajos en una sede de la Universidad Nacional de Río Negro y finalizar la construcción de la terminal de ómnibus de Bariloche, entre otras intervenciones.
El mandatario también afirmó que la falta de avances nacionales en la ampliación del gasoducto impedía nuevas conexiones en localidades ubicadas entre Esquel y Junín de los Andes.
“Los tres gobernadores, principalmente Chubut y Neuquén, afrontaron el costo a través de sus bancos para culminar esas obras”, señaló. Luego definió la imagen compartida por los mandatarios como una muestra de “la unidad de las provincias patagónicas, a sabiendas de que no podemos contar con el apoyo federal”.
Figueroa sostuvo que el trabajo conjunto permitió brindar respuestas concretas a los vecinos y planteó como próximo desafío la ampliación de la infraestructura energética para garantizar el abastecimiento en toda la región cordillerana.
La coordinación también tiene una lectura electoral. Los tres gobernadores mantienen diferencias con la Casa Rosada y deberán competir en sus provincias con candidatos de La Libertad Avanza.
Figueroa y Weretilneck representan a fuerzas provinciales, mientras que Torres continúa dentro del PRO. En las tres jurisdicciones, el oficialismo nacional analiza posibles postulantes para disputar las gobernaciones.
Aunque ninguno confirmó formalmente una candidatura, los tres mandatarios podrían buscar la reelección. En ese escenario, la cooperación patagónica aparece como una herramienta de gestión, pero también como una forma de diferenciarse del Gobierno nacional y consolidar sus respectivos liderazgos territoriales.
Con información de Infobae.