La iniciativa exige arraigo y vinculación efectiva con la provincia y contrasta con el debate nacional para ampliar la compra de tierras por parte de capitales extranjeros.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, presentó ante la Legislatura provincial un proyecto para modificar la Ley de Tierras Fiscales y restringir la adjudicación de terrenos estatales a ciudadanos y empresas argentinas.
La propuesta establece que únicamente podrán acceder a la compra o al arrendamiento de tierras fiscales las personas humanas o jurídicas de nacionalidad argentina que acrediten arraigo y una vinculación efectiva con la provincia.
El proyecto modifica el artículo 1° de la Ley 263 y redefine el objetivo de la normativa. Según el texto difundido por el mandatario, el Poder Ejecutivo deberá promover la función social de la tierra fiscal mediante su arrendamiento y enajenación progresiva a favor de los trabajadores del campo.
La iniciativa incorpora como principio que “la tierra no debe constituir un bien de renta sino un instrumento de trabajo”. A partir de esa definición, prioriza la protección del campesinado y la reactivación productiva de los terrenos fiscales.
Entre las actividades contempladas se encuentran los proyectos ganaderos, agrícolas, forestales, turísticos, industriales y aquellos vinculados con el agregado de valor.
La cláusula central dispone que “solo podrán adjudicarse tierras fiscales en venta o arrendamiento a personas humanas o jurídicas argentinas”. De aprobarse, la norma excluiría de manera expresa a ciudadanos, empresas e inversores extranjeros de la posibilidad de acceder a esos terrenos provinciales.
La iniciativa neuquina fue presentada mientras el Congreso discute una reforma de la legislación nacional sobre tierras rurales.
El proyecto impulsado por el oficialismo nacional busca elevar del 15% al 25% el límite de tierras que pueden quedar en manos de personas o empresas extranjeras dentro del territorio de cada provincia.
La propuesta original de La Libertad Avanza planteaba eliminar por completo ese tope, pero la falta de respaldo parlamentario llevó al oficialismo a negociar una redacción intermedia.
En el Senado, el bloque oficialista todavía enfrenta dificultades para reunir los votos necesarios. De acuerdo con la información difundida, la iniciativa atravesó varias modificaciones e intentos fallidos de tratamiento.
Mientras la Casa Rosada procura ampliar el margen para la participación de capitales extranjeros, el proyecto de Figueroa avanza en sentido contrario al reservar las tierras fiscales neuquinas para argentinos.
Figueroa vinculó la medida con la soberanía provincial y la administración de los recursos naturales.
“La tierra de la provincia del Neuquén tiene que estar al servicio de los neuquinos, de nuestro desarrollo y de las próximas generaciones”, expresó al comunicar el envío del proyecto.
El gobernador definió la tierra como “un recurso estratégico y finito” y sostuvo que la reforma busca ordenar su acceso, priorizar a quienes mantienen un vínculo real con la provincia e impulsar la producción, el empleo, el turismo y el desarrollo sostenible.
El proyecto deberá ser debatido por la Legislatura de Neuquén. Para convertirse en ley, necesitará la aprobación de los legisladores provinciales.
Con información de Infobae.