La Justicia Federal avanza en la investigación sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con una serie de declaraciones testimoniales que se desarrollarán durante toda la semana en los tribunales de Comodoro Py.
El fiscal Gerardo Pollicita busca reconstruir la ruta del dinero detrás de la adquisición de al menos tres propiedades y las reformas realizadas en una de ellas, bajo la sospecha de posibles inconsistencias en las declaraciones juradas del funcionario.
El cronograma de indagatorias comienza con los responsables de la Inmobiliaria Rucci. La martillera Natalia Rucci y su socio Marcelo Trimarchi deberán declarar sobre la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito. La fiscalía intenta determinar el valor real de la operación y el estado del inmueble al momento de la transacción.
El miércoles será el turno de Pablo Martín Feijoo, señalado como presunto intermediario en una hipoteca privada por 200.000 dólares otorgada por dos jubiladas. Según consta en la causa, las mujeres aseguraron no conocer a Adorni, lo que llevó a la Justicia a investigar el vínculo y las condiciones del financiamiento.
La investigación también se centra en una propiedad ubicada en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. El viernes declarará el constructor Matías Tabar, quien estuvo a cargo de las refacciones. La fiscalía le solicitó documentación respaldatoria, incluyendo presupuestos, facturas y registros de comunicación, para establecer quién financió las obras.
Además, se analiza el pago de una cuota de ingreso al barrio privado de aproximadamente 5.000 dólares y expensas mensuales cercanas a los 700.000 pesos, que figurarían a nombre de su esposa, Bettina Angeletti.
El cierre de esta etapa de testimoniales está previsto para el lunes 27 de abril, con la declaración del vendedor de la propiedad del country, Juan Cosentino. El objetivo de la fiscalía es contrastar los valores de mercado con los montos declarados por Adorni ante la Oficina Anticorrupción.