El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, anunció que enviará a la Legislatura provincial un proyecto de ley para crear el programa “Alivio Cordobés”, una iniciativa destinada a familias que atraviesan dificultades para afrontar sus deudas y que contempla mecanismos de refinanciación con tasas inferiores a las actuales.
La propuesta tendrá como uno de sus principales ejes la posibilidad de ordenar diferentes obligaciones financieras en una sola cuota, con plazos que podrían extenderse entre 24 y 48 meses dentro de la misma entidad.
Según explicó Llaryora, el proyecto buscará trabajar junto al Banco de Córdoba e invitará también a entidades financieras privadas a adherirse a un esquema de refinanciación con tasas más bajas.
“Una iniciativa para dar respuesta a una realidad que golpea la mesa de muchos hogares: la angustia de la deuda familiar”, expresó el mandatario al presentar públicamente la propuesta.
El gobernador mencionó entre las situaciones que pretende alcanzar el programa las deudas de tarjetas de crédito y los préstamos utilizados para afrontar gastos cotidianos, reparaciones de vehículos o estudios.
“El cordobés es emprendedor y cumplidor, pero el sistema financiero actual se volvió imposible: la gente trabaja, paga y cada día debe más. Así la vida diaria de miles de cordobeses se torna más difícil”, sostuvo.
El proyecto plantea tres objetivos centrales. El primero será reducir el costo financiero mediante acuerdos con el Banco de Córdoba y la eventual adhesión de bancos privados.
El segundo apunta a permitir que las familias puedan unificar diferentes deudas de menor monto para transformarlas en una obligación única, con una cuota previsible y un período de pago de entre 24 y 48 cuotas.
La tercera parte del programa está vinculada con el consumo. Según el planteo del Ejecutivo cordobés, una reducción del dinero destinado al pago de intereses permitiría liberar recursos de los hogares para compras en comercios y servicios locales.
“Cada peso que una familia cordobesa se ahorra de intereses, es un peso que vuelve de inmediato al almacén de barrio, a la carnicería, o al comercio local”, afirmó Llaryora.
El esquema propuesto contempla además una participación conjunta del Estado provincial, las entidades financieras y los deudores. De acuerdo con lo anunciado, Córdoba aportaría una reducción de la carga impositiva, mientras que los bancos deberían resignar parte de su rentabilidad y las familias asumirían el compromiso de cumplir con la nueva cuota acordada.
“El Estado provincial pone una reducción de la carga impositiva; las entidades financieras deben resignar una parte de su rentabilidad; y las familias aportan su compromiso real de pago a través de una cuota posible”, explicó el gobernador.
Llaryora sostuvo que el proyecto será enviado a la Legislatura con la intención de que pueda ser debatido y eventualmente modificado por los distintos bloques políticos.
“No queremos regalar nada, queremos aliviar, en la medida de lo posible, una situación que angustia a muchos cordobeses”, señaló.
La iniciativa deberá ahora ingresar formalmente a la Legislatura de Córdoba para comenzar su tratamiento y definir los alcances concretos, requisitos y condiciones que tendrá el programa en caso de ser aprobado.