El presidente Javier Milei vota en la sede de la UTN en el barrio porteño de Almagro, durante las elecciones legislativas de 2025 (Foto: Daniel Vides / NA)
El Gobierno nacional enviará en los próximos días al Congreso el proyecto de reforma electoral que propone, entre otros puntos, la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La iniciativa ya fue definida por la Mesa Política y solo resta ajustar aspectos técnicos antes de su ingreso formal a la Cámara de Diputados. El oficialismo busca avanzar con el debate en un año no electoral, lo que considera un contexto más favorable para discutir cambios estructurales.
Además de la eliminación de las PASO, el proyecto contempla modificaciones en la Boleta Única de Papel y un rediseño del esquema de financiamiento de los partidos políticos. Entre las propuestas, se analiza reducir o eliminar el financiamiento público y habilitar mayores aportes privados.
Este punto genera fuerte controversia. Desde distintos sectores advierten que un sistema basado en financiamiento privado podría afectar la transparencia y limitar la participación de partidos más pequeños que no cuentan con estructura económica suficiente.
En paralelo, el oficialismo enfrenta resistencias políticas incluso dentro de espacios aliados, como sectores del PRO y la UCR, que consideran a las PASO una herramienta clave para dirimir candidaturas y ordenar la competencia interna.
El tratamiento legislativo podría, además, enfrentar demoras. La próxima semana, más de 20 legisladores de distintos bloques viajarán a Estados Unidos para participar de actividades académicas, lo que generará una baja actividad en el Congreso y podría dilatar el inicio del debate en comisiones.