El Senado de la Nación volvió a sesionar este jueves después de tres semanas y le dio al Gobierno dos noticias importantes en una misma jornada: aprobó 67 pliegos judiciales enviados por el Poder Ejecutivo y dejó planteado el regreso de la discusión por la reforma electoral, con la eliminación de las PASO nuevamente en el centro de la agenda.
La sesión, presidida por la vicepresidenta Victoria Villarruel, transcurrió sin grandes sobresaltos para el oficialismo. Los nombramientos que ya habían pasado por la Comisión de Acuerdos recibieron un amplio respaldo y otros 24 pliegos ingresaron formalmente a la Cámara para iniciar su tratamiento.
De las 67 designaciones sometidas a votación, 66 fueron aprobadas por unanimidad. El único nombre que rompió ese consenso fue el de Pablo Bertuzzi, propuesto para integrar la Sala I de la Cámara Federal en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, que obtuvo 44 votos afirmativos y 23 negativos.
El rechazo estuvo concentrado en el peronismo. José Mayans, jefe del bloque del PJ, anticipó durante su intervención que acompañarían el conjunto de los nombramientos pero harían una excepción con Bertuzzi. “Vamos a acompañar salvo un pliego. Nos vamos a oponer expresamente a Pablo Bertuzzi por lo que es de público conocimiento”, señaló.
Bertuzzi fue propuesto junto a Pablo Yadarola para integrar una de las salas más sensibles de Comodoro Py, donde pueden tramitar expedientes de fuerte impacto político. Esa circunstancia había convertido a ambos pliegos en los puntos de mayor atención dentro de una sesión que, en términos generales, tenía acuerdos bastante consolidados.
Mayans aprovechó además el debate para realizar un cuestionamiento más amplio sobre el funcionamiento del Poder Judicial. “Estamos con una Justicia altamente ineficiente”, sostuvo, antes de afirmar que atraviesa una “crisis fenomenal” de confianza pública.
Pero la sesión no quedó limitada a las designaciones judiciales. Mientras se discutían cuestiones de preferencia, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anticipó cuál será uno de los próximos objetivos del oficialismo en el Senado: volver a poner en marcha la reforma electoral.
El anuncio apareció a partir de un planteo de la senadora Edith Terenzi para avanzar con un proyecto de ficha limpia. En ese contexto, Bullrich confirmó que se convocará nuevamente a la comisión que tiene pendiente la discusión del sistema electoral.
“No será la semana que viene porque tenemos muchas comisiones”, aclaró. La convocatoria, adelantó, será “para la otra semana”.
La definición vuelve a poner sobre la mesa un debate que había quedado trabado por falta de acuerdos. La Libertad Avanza pretende avanzar con una reforma que tiene como uno de sus ejes principales la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias y que también incluye modificaciones en el financiamiento de los partidos políticos.
El proyecto había tenido una primera jornada de discusión, pero el oficialismo decidió frenar su tratamiento al comprobar que todavía no contaba con los votos necesarios para garantizar su avance. La nueva convocatoria obligará ahora a retomar las negociaciones con los bloques dialoguistas y con los sectores provinciales que pueden resultar decisivos.
La jornada del jueves dejó así una señal de fortaleza parlamentaria para el Gobierno en materia judicial y, al mismo tiempo, abrió el próximo frente político en el Senado. Superada la votación de los 67 pliegos, la atención comenzará a trasladarse nuevamente hacia una reforma electoral que promete una discusión bastante más compleja.