La provincia de Misiones anunció un cambio relevante en su esquema tributario: desde el 1 de julio dejará de cobrar el pago anticipado de Ingresos Brutos en los controles fiscales ubicados en sus accesos.
La medida fue comunicada por el gobernador Hugo Passalacqua y tendrá carácter de prueba durante doce meses. Según precisó, alcanzará al 95% de los contribuyentes que operan en el distrito. Los puestos de control, ubicados en puntos estratégicos como El Quay y Filadelfia, continuarán funcionando, pero solo para tareas de verificación documental.
El sistema que ahora se desactiva estaba vigente desde 2007 y consistía en un mecanismo de pago a cuenta del impuesto, aplicado en una provincia con fuerte dinámica fronteriza, rodeada por Brasil y Paraguay. Durante años fue cuestionado por sectores empresarios, que lo señalaban como una barrera adicional para la actividad económica.
El cambio se produce en un contexto de deterioro de los ingresos provinciales. En el primer bimestre de 2026, Misiones registró una caída real del 23,4% en su recaudación, con ingresos por $179.166 millones y una pérdida superior a los $40.000 millones en términos reales.
Aun así, el Gobierno provincial defendió la decisión como parte de una estrategia para sostener la actividad económica y mejorar la competitividad. Passalacqua afirmó que Misiones se ubica en una posición intermedia en materia de presión fiscal a nivel nacional y destacó que en los últimos dos años creció el número de contribuyentes que operan en la provincia.
El movimiento refleja una señal hacia el sector privado en medio de la recesión, con foco en reducir costos operativos sin modificar el esquema general del impuesto.