Horacio Cartes, líder de la ANR.
La posible reelección de Horacio Cartes al frente de la Asociación Nacional Republicana abrió una nueva interna dentro del oficialismo paraguayo. Mientras el expresidente analiza continuar en la conducción partidaria a pedido del presidente Santiago Peña y del vicepresidente Pedro Alliana, referentes de base comenzaron a poner condiciones para acompañar el proyecto.
El principal reclamo apunta a una renovación profunda de las seccionales coloradas y a la recuperación del rol territorial que históricamente tuvo el Partido Colorado en distintos puntos del país. Los dirigentes consideran que la estructura partidaria perdió presencia y capacidad de respuesta durante la actual gestión nacional.
Actualmente existen unas 345 seccionales coloradas en Paraguay. Solo en Asunción funcionan alrededor de 45, con más de 2.300 dirigentes entre presidentes, miembros y delegados convencionales. Esa red constituye uno de los principales motores electorales del oficialismo en cada elección municipal y presidencial.
Según referentes partidarios consultados por medios paraguayos, el malestar no está dirigido exclusivamente contra Cartes, sino también contra la administración de Peña. Los seccionaleros cuestionan la falta de espacios para la dirigencia tradicional dentro del Estado y aseguran que el Gobierno se alejó de las bases territoriales.
En ese contexto, dirigentes del departamento Central reclamaron una apertura hacia liderazgos jóvenes y una reactivación política de las seccionales antes de avanzar en cualquier discusión sobre la continuidad de Cartes en la Junta de Gobierno de la ANR.
El cartismo atraviesa además una etapa de reorganización interna ante la necesidad de consolidar nuevos liderazgos dentro del partido. En el oficialismo observan con atención el crecimiento de sectores opositores internos vinculados a Mario Abdo Benítez, Hugo Velázquez y Juan Afara, que buscan recuperar espacios dentro del coloradismo.
con información de LPO