El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a diferenciarse del gobierno de Javier Milei y cuestionó el enfoque de la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental que actualmente se debate en el Congreso.
Lo hizo este jueves durante una actividad realizada en Florencio Varela junto a más de 360 estudiantes secundarios, en el marco del programa provincial “La salud mental es entre todos y todas”, impulsado desde 2022 por el gobierno bonaerense.
El mandatario compartió la jornada junto al ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak; la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi; el intendente Andrés Watson; y la subsecretaria de Salud Mental, Julieta Calmels.
Durante el acto, Kicillof defendió el enfoque colectivo de las políticas públicas y marcó distancia con el discurso libertario. “Este programa para estudiantes no salió de un manual, sino de las necesidades que los propios pibes y pibas nos expresaban en cada escuela bonaerense”, afirmó.
Luego agregó: “Estamos orgullosos de que, frente a los discursos de individualismo y ‘sálvese quien pueda’, los jóvenes nos demuestren que piensan en sus pares, en la comunidad y en que se puede vivir de una manera mejor”.

El gobernador también reivindicó el esquema bonaerense de atención en salud mental y aseguró que la Provincia avanzó en la creación de servicios especializados en hospitales públicos y nuevos centros específicos para abordar estas problemáticas.
“Este es un paso más en un camino que empezamos a transitar desde que asumimos para cambiar el enfoque individual y privado que tenía la salud mental en nuestra provincia”, sostuvo.
“La salud mental es una política de Estado en la provincia de Buenos Aires”, remarcó Kicillof en uno de los tramos más políticos de su discurso.
En paralelo, anunció la creación del Consejo Joven en Salud Mental, un espacio integrado por centros de estudiantes secundarios que tendrá participación en el diseño del nuevo Plan Provincial de Salud Mental.
El trasfondo del acto estuvo marcado por el debate parlamentario sobre la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental impulsada por el oficialismo nacional. Desde sectores opositores cuestionan que la iniciativa habilitaría una mayor cantidad de internaciones involuntarias, fortalecería el rol de jueces y psiquiatras y reduciría obligaciones de inversión estatal.
En ese contexto, desde el gobierno bonaerense ratificaron su postura a favor de un modelo basado en derechos, prevención y acompañamiento comunitario.