El Gobierno nacional ordenó recortes del 2% en gastos corrientes y del 20% en gastos de capital ante la caída de la recaudación y para sostener el superávit fiscal.
El Gobierno nacional avanzará con un nuevo ajuste del gasto público y ordenó a todos los ministerios recortar un 2% los gastos corrientes y un 20% los de capital. La medida responde a la caída sostenida de la recaudación y busca garantizar el superávit fiscal.
La decisión fue impulsada por el presidente Javier Milei junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y comunicada a las distintas áreas del Estado con plazo hasta el 30 de abril para presentar propuestas de recorte.
El ajuste impactará en rubros sensibles. Los gastos corrientes incluyen salarios, contrataciones, servicios y consumo de bienes, mientras que los de capital abarcan inversiones, equipamiento y programas específicos.
El trasfondo es claro: la recaudación tributaria acumula ocho meses consecutivos en baja. En marzo cayó un 4,5% y en el primer trimestre el descenso alcanzó el 7,5%. En el oficialismo atribuyen este comportamiento a la reducción de impuestos, aunque el dato expone un enfriamiento de la actividad económica.
A la vez, el Gobierno busca enviar una señal a los mercados financieros de que mantendrá el orden fiscal pese a menores ingresos. Sin embargo, la tensión aparece en la práctica: el ajuste convive con un discurso oficial que habla de recuperación económica.
El impacto ya genera consecuencias concretas. Un caso es el PAMI, que redujo el pago a médicos, lo que desató reclamos en el sector. También se multiplican las advertencias de las pymes, que denuncian caída del consumo, aumento de costos y dificultades de acceso al crédito.
En paralelo, gobernadores, intendentes y entidades empresarias preparan nuevos reclamos por la caída de fondos nacionales y la paralización de la obra pública, en un contexto que complica aún más la actividad productiva.
El Gobierno ratificará este rumbo en el Summit 2026 de AmCham, donde buscará sostener la narrativa de estabilidad y atraer inversiones, en medio de un escenario económico que sigue mostrando señales de tensión.
con información de La Voz