El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció que su gobierno negocia un financiamiento cercano a los 5.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un contexto marcado por una profunda crisis social y económica derivada de los bloqueos que afectan a la ciudad de La Paz desde hace casi un mes.
La declaración fue realizada durante la inauguración del Consejo Económico y Social, donde el mandatario aseguró que los recursos obtenidos no estarán destinados al funcionamiento del Estado, sino a impulsar programas orientados a sectores productivos, organizaciones sociales e infraestructura.
Según explicó, el objetivo es canalizar los fondos hacia actividades vinculadas al trabajo, la producción y el desarrollo comunitario.
“Hace poco hemos estado con el Fondo Monetario para trabajar un paquete cercano a los cinco mil millones de dólares para invertir en Bolivia”, afirmó Paz durante su discurso.
El presidente sostuvo que la iniciativa apunta a brindar herramientas a emprendedores, trabajadores independientes, transportistas, productores rurales y organizaciones sociales, además de financiar obras vinculadas a caminos, hospitales y establecimientos educativos.
Asimismo, adelantó que parte del financiamiento podría destinarse a proyectos tecnológicos orientados a ampliar la conectividad en distintas regiones del país.
En ese sentido, mencionó un plan para expandir la cobertura de internet satelital mediante la instalación de miles de antenas en comunidades y escuelas. Según indicó, actualmente se trabaja con más de 4.000 equipos y la meta es alcanzar las 10.000 unidades distribuidas en todo el territorio nacional.
El anuncio se produjo mientras La Paz cumple 27 días consecutivos de bloqueos y protestas que afectan el tránsito de mercancías, el abastecimiento de combustibles y alimentos, y la actividad económica de numerosos sectores.
La situación genera preocupación tanto en el ámbito productivo como entre los consumidores debido al incremento de precios y a las dificultades para acceder a productos básicos.
En este contexto, la posibilidad de acceder a un nuevo financiamiento internacional reabre el debate sobre el endeudamiento externo y el rol de los organismos multilaterales en la recuperación económica del país.
Mientras continúan las protestas y persisten los problemas de abastecimiento, el Gobierno busca avanzar en mecanismos que permitan sostener la actividad económica y responder a las demandas sociales surgidas durante las últimas semanas.