El ministro del Interior, Diego Santilli, profundizó esta semana las conversaciones con distintos gobernadores en busca de respaldos para la reforma electoral que impulsa el Gobierno nacional.
La estrategia apunta a consolidar acuerdos políticos antes de que el proyecto ingrese formalmente al Congreso, donde el oficialismo todavía enfrenta dificultades para reunir los consensos necesarios.
Durante la jornada de este martes, Santilli recibió en la Casa Rosada al gobernador de Chaco, Leandro Zdero; al mandatario de San Juan, Marcelo Orrego; y al gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella.
Los encuentros forman parte de una serie de conversaciones que el funcionario viene desarrollando desde hace varias semanas con representantes de diferentes provincias y espacios políticos.
El objetivo es evaluar el nivel de acompañamiento que podría tener la iniciativa y, al mismo tiempo, fortalecer el vínculo institucional entre la Nación y las administraciones provinciales.
La discusión sobre el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) continúa siendo el aspecto más sensible de la reforma.
Mientras el Gobierno busca avanzar con cambios profundos en el sistema electoral, distintos sectores políticos mantienen posiciones divergentes sobre la continuidad de las elecciones primarias.
Esta situación llevó al oficialismo a analizar alternativas que permitan acercar posiciones con bloques dialoguistas y sumar apoyos legislativos.
Entre las opciones que se estudian aparece la posibilidad de transformar las PASO en un mecanismo optativo, propuesta que cuenta con respaldo de sectores del radicalismo.
En las últimas semanas, Santilli también mantuvo reuniones con otros mandatarios provinciales.
Entre ellos se destacan el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, quien manifestó públicamente su respaldo a la eliminación de las PASO, y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, que planteó que las internas partidarias deberían resolverse dentro de cada espacio político.
La agenda incluyó además conversaciones con el neuquino Rolando Figueroa y el salteño Gustavo Sáenz, con quienes el Gobierno mantiene canales de diálogo abiertos para avanzar en temas legislativos y de gestión.
Además de las modificaciones vinculadas a las PASO, la reforma electoral contempla otros puntos que forman parte de la agenda oficialista.
Entre ellos aparecen la incorporación de la opción de voto por lista completa en la Boleta Única Papel, iniciativas vinculadas a Ficha Limpia y modificaciones en el sistema de financiamiento de los partidos políticos.
Mientras continúan las negociaciones, la Casa Rosada busca consolidar una mayoría que permita avanzar con una de las reformas institucionales que considera prioritarias para el próximo período legislativo.
La construcción de consensos con los gobernadores aparece como una pieza clave para destrabar un debate que sigue abierto y que promete ocupar un lugar central en la agenda política de los próximos meses.