Fuerte polémica en el INYM: designaron gerente a Biale después de un juicio por casi $50 millones contra el organismo
El Directorio oficializó una de sus decisiones más controvertidas: Biale ocupará uno de los cargos centrales de la institución pese al litigio laboral previo contra el propio instituto. También designó como auditor interno al hasta ahora gerente Sebastián Pratto.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate formalizó una decisión que abrió una fuerte controversia institucional: Rosana Biale fue designada gerente después de haber mantenido un juicio laboral contra el propio organismo que terminó con un pago cercano a los $50 millones, incluidas las costas.
La Resolución 109/2026 oficializó el nombramiento y confirmó además a Sebastián Pratto como nuevo auditor interno.
El antecedente judicial de Biale se transformó en el principal punto de cuestionamiento dentro del Directorio. La discusión no gira sobre la existencia del litigio —que ya concluyó— sino sobre la decisión institucional de colocar al frente de la Gerencia a una persona que previamente había enfrentado judicialmente al organismo.
Las objeciones también alcanzaron al procedimiento de selección.
El representante del Gobierno de Misiones, Ricardo Maciel, presentó observaciones formales ante el Directorio por un posible conflicto de intereses denunciado alrededor de Dichi Recursos Humanos, la consultora contratada para participar de la preselección de candidatos, y su presunta vinculación con la responsable del área interna de Recursos Humanos.
Cinco organizaciones yerbateras también expresaron su rechazo a las designaciones, en una discusión que involucró a productores, cooperativas y otros sectores de la actividad.
La mayoría del Directorio, sin embargo, respaldó los nombramientos. Votaron a favor María Soledad Fracalossi, Carmelo Paulo Rojas, Luis Konopacki, Herminda María Gabur, Gustavo Barreiro, Gerardo López y el presidente del INYM, Rodrigo Correa.
La designación de Pratto presenta otra situación institucional particular. El flamante auditor interno viene de desempeñarse como gerente y deberá fiscalizar áreas sobre las que tuvo responsabilidades recientes.
La propia resolución reconoce esa circunstancia y dispone que deberá abstenerse de intervenir en determinados controles vinculados con su actuación previa, con un mecanismo alternativo para preservar la independencia de la auditoría.
Los movimientos se producen en un momento de fuerte discusión sobre el futuro del INYM, sus atribuciones y su funcionamiento después de la desregulación dispuesta por el DNU 70/2023.
Con información de Canal Doce Misiones.
