El senador nacional del PRO por Misiones, Martín Goerling, confirmó que votará a favor del proyecto que elimina el límite nacional a la cantidad de tierras rurales que pueden quedar en manos extranjeras. La iniciativa generó un fuerte rechazo del Gobierno misionero y abrió un nuevo frente de disputa entre la conducción provincial y sus representantes en el Congreso.
La normativa vigente establece que los extranjeros no pueden controlar más del 15% de las tierras rurales del país, de cada provincia y de cada departamento. El proyecto que llegará al Senado propone suprimir ese límite y dejar en manos de las provincias la posibilidad de establecer restricciones propias.
Goerling defendió ese esquema y sostuvo que la reforma no implica una entrega del territorio, sino una devolución de facultades a las jurisdicciones. “Todo lo que están diciendo, que se vende el patrimonio y la soberanía, es mentira. Al contrario, se le devuelve la potestad a la provincia”, afirmó durante una entrevista radial.
El legislador argumentó que, bajo el nuevo régimen, una provincia podría prohibir por completo la venta de tierras a extranjeros mediante una ley local. También cuestionó una solicitada firmada por intendentes y funcionarios de Misiones contra el proyecto, a quienes acusó de difundir información falsa y actuar con un “desconocimiento adrede”.
La discusión tiene una sensibilidad particular en Misiones, una provincia rodeada en gran parte por fronteras internacionales. Goerling afirmó que la reforma no modifica la normativa específica sobre zonas de seguridad fronteriza, que mantiene la obligación de contar con autorizaciones provinciales y nacionales para determinadas operaciones inmobiliarias.
Según el senador, la legislación sobre fronteras continuará vigente y resultará aplicable en todo el territorio misionero debido a sus características geográficas. Por ese motivo, negó que la eliminación del límite general deje sin controles las compras de tierras realizadas por ciudadanos o empresas extranjeras.
Goerling sostuvo además que Misiones se encuentra entre las provincias con mayor proporción de tierras en manos extranjeras. Como ejemplo, afirmó que cerca del 46% de la superficie del departamento Iguazú estaría bajo control de capitales extranjeros, dato con el que buscó cuestionar la efectividad de la normativa actual.
El senador también llevó la controversia al terreno político. Atribuyó el rechazo de la administración provincial a una disputa interna dentro del oficialismo misionero y acusó a sus dirigentes de utilizar el proyecto para presionar a los legisladores nacionales.
La iniciativa profundizó las diferencias entre Goerling y el Gobierno de Misiones, que advierte que la eliminación del límite del 15% podría facilitar una mayor extranjerización del territorio y afectar la soberanía sobre recursos estratégicos. El senador, en cambio, insiste en que el nuevo sistema fortalecerá el federalismo al permitir que cada provincia defina su propia política de tierras.
El debate llegará al Senado en un contexto de cuestionamientos de gobernadores, intendentes y organizaciones políticas que reclaman mantener las restricciones nacionales. Goerling adelantó que acompañará la reforma y aseguró que permanece disponible para explicar sus alcances a las autoridades provinciales.