Golpe electoral a Trump: los demócratas recuperan el control de ambas cámaras del Congreso

Golpe electoral a Trump: los demócratas recuperan el control de ambas cámaras del Congreso
WASHINGTON, DC - MARCH 31: U.S. President Donald Trump gestures while speaking during an executive order signing event in the Oval Office of the White House on March 31, 2025 in Washington, DC. Trump has signed an executive order against ticket scalping and reforming the live entertainment ticket industry. (Photo by Andrew Harnik/Getty Images)

Las elecciones legislativas de Estados Unidos dejaron una derrota para el Partido Republicano. La oposición consiguió arrebatarle siete bancas del Senado, incluso en estados históricamente conservadores como Texas, Kansas y Carolina del Sur, y también obtuvo la mayoría en la Cámara de Representantes. El resultado obligará a Donald Trump a afrontar los últimos dos años de su mandato con un Congreso controlado por sus adversarios políticos.

El Partido Demócrata recuperó el control del Senado y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en las elecciones de medio término celebradas este martes 3 de noviembre. La oposición consiguió victorias en territorios tradicionalmente republicanos y terminó con las mayorías legislativas que habían acompañado al presidente Donald Trump durante los primeros dos años de su segundo mandato.

Associated Press, Reuters y ABC News confirmaron durante la madrugada del miércoles 4 de noviembre que los demócratas habían conseguido los escaños necesarios para controlar ambas cámaras del Congreso, aunque todavía continuaba el escrutinio en algunas circunscripciones.

El resultado representa un cambio en el equilibrio de poder de Washington. Trump conservará la Presidencia hasta enero de 2029, pero deberá negociar con una mayoría legislativa opositora para avanzar con buena parte de su agenda.

La elección estuvo atravesada por el descontento de los votantes con el costo de vida, las consecuencias de la guerra con Irán y los cuestionamientos a la administración republicana.

Cambio desde 2024 en el Senado.

Siete estados que cambiaron el mapa del Senado

El Senado fue uno de los escenarios más importantes de la jornada electoral.

Antes de los comicios, los republicanos controlaban 53 de las 100 bancas, mientras que los demócratas contaban con 45 y el respaldo de dos senadores independientes.

Para recuperar la mayoría, la oposición necesitaba una ganancia neta de cuatro escaños.

Sin embargo, los demócratas consiguieron arrebatar al Partido Republicano siete bancas, con victorias en Texas, Kansas, Iowa, Ohio, Maine, Carolina del Norte y Carolina del Sur.

Entre los resultados más significativos estuvo el de Texas, donde James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton. La victoria rompió una prolongada secuencia de triunfos republicanos en las elecciones estatales.

En Kansas, Adam Hamilton consiguió un resultado histórico frente al senador Roger Marshall, mientras que en Carolina del Sur Annie Andrews se impuso en un estado que Trump había ganado por casi 18 puntos en las presidenciales de 2024.

También se destacaron las victorias de Roy Cooper en Carolina del Norte, Sherrod Brown en Ohio, Josh Turek en Iowa y Troy Jackson en Maine, donde derrotó a la senadora republicana Susan Collins.

La magnitud de estos resultados permitió a los demócratas recuperar el control de la Cámara alta, incluso antes de que concluyera el recuento de todas las competencias.

Los cambios en la Cámara con relación a 2024.

Los republicanos también perdieron la Cámara de Representantes

La derrota oficialista se extendió a la Cámara de Representantes, donde se renovaron los 435 escaños.

Los demócratas consiguieron superar las 218 bancas necesarias para controlar el cuerpo, después de sumar victorias en distritos que hasta ahora estaban representados por republicanos.

El avance opositor alcanzó estados como Pensilvania, Ohio, Carolina del Norte, Nueva Jersey y Kentucky.

Con el cambio de mayoría, el dirigente demócrata Hakeem Jeffries quedó en condiciones de convertirse en el próximo presidente de la Cámara de Representantes, una posición fundamental para definir la agenda legislativa y conducir las negociaciones con la Casa Blanca.

La recuperación simultánea de ambas cámaras coloca al Partido Demócrata en una posición institucional diferente de la que tenía desde el regreso de Trump a la Presidencia.

El nuevo Congreso comenzará sus funciones en enero de 2027.

El costo de vida y la guerra con Irán, entre los factores de la derrota

Las elecciones estuvieron marcadas por el malestar de amplios sectores del electorado con la situación económica.

Los elevados precios de productos y servicios, las dificultades para afrontar el costo de vida y las consecuencias económicas de la guerra con Irán aparecieron entre las principales preocupaciones registradas por los estudios de opinión.

Las encuestas previas ya mostraban un deterioro de la imagen presidencial.

Un relevamiento de Reuters/Ipsos realizado entre el 22 y el 26 de octubre ubicó la aprobación de Trump en el 32%, mientras que los candidatos demócratas registraban una ventaja de nueve puntos entre los votantes probables en la preferencia nacional para la Cámara de Representantes.

La jornada electoral confirmó un desplazamiento de votos hacia la oposición que también alcanzó territorios donde el Partido Republicano había construido ventajas históricas.

El resultado no solamente modificó la composición del Congreso, sino que también evidenció el descontento con la gestión presidencial.

Qué cambia para Trump con un Congreso opositor

La pérdida de las dos cámaras representa un obstáculo institucional para la segunda mitad del mandato de Donald Trump.

Hasta ahora, el presidente contaba con mayorías republicanas que facilitaban el tratamiento de sus principales iniciativas legislativas.

Desde enero de 2027, la situación será diferente.

La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes podrá impulsar investigaciones parlamentarias, convocar a funcionarios y condicionar la aprobación del presupuesto federal.

En el Senado, la oposición tendrá capacidad para bloquear determinadas designaciones presidenciales y ejercer un mayor control sobre las decisiones del Ejecutivo.

También podrá impedir la aprobación de proyectos legislativos que no cuenten con acuerdos entre ambos partidos.

Trump conservará sus atribuciones constitucionales, incluida la facultad de vetar leyes, pero su capacidad de impulsar reformas dependerá de un escenario parlamentario considerablemente más complejo.

La nueva composición legislativa tendrá consecuencias sobre asuntos como la política migratoria, el gasto público, los impuestos y las decisiones económicas de Estados Unidos.

Trump reconoció los resultados, pero rechazó que fueran un juicio sobre su gestión

Tras conocerse las principales proyecciones, el presidente estadounidense felicitó a los demócratas por sus victorias electorales.

Sin embargo, rechazó que los resultados representaran necesariamente una evaluación negativa de su administración y atribuyó parte de las derrotas a candidatos republicanos que, según su interpretación, no consiguieron movilizar suficientemente al electorado.

La respuesta presidencial contrastó con los resultados en estados donde candidatos respaldados por Trump fueron derrotados por sus adversarios demócratas.

El cambio también se extendió a elecciones para gobernadores y legislaturas estatales, donde la oposición consiguió avances importantes.

Estados Unidos inicia así una nueva etapa de gobierno dividido: Trump continuará en la Casa Blanca, pero los demócratas controlarán las dos cámaras del Congreso durante los próximos dos años.

Las elecciones de medio término no definieron quién ocupará la Presidencia, pero modificaron las condiciones políticas en las que el mandatario deberá gobernar hasta las elecciones de 2028.


Con información de Associated Press, Reuters y ABC News. Resultados y proyecciones de las elecciones legislativas de Estados Unidos del 3 de noviembre de 2026, actualizados durante la madrugada del 4 de noviembre.