La Confederación General del Trabajo (CGT) inició una nueva etapa de debate interno para definir su estrategia frente al Gobierno nacional y convocó a las principales organizaciones sindicales de la industria, el transporte y la energía para analizar posibles medidas de fuerza.
El encuentro se realizará el próximo miércoles en la sede de la central obrera y reunirá a la conducción cegetista con representantes de la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA), la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) y la Confederación Argentina de Trabajadores y Empleados de los Hidrocarburos, Energía, Combustibles, Derivados y Afines (CATHEDA).
La convocatoria forma parte de una serie de reuniones que podrían derivar en un nuevo plan de lucha contra las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei.
Según trascendió desde la dirigencia sindical, todavía no existe consenso pleno respecto al tipo de protesta que debería impulsarse.
Mientras algunos sectores consideran que un nuevo paro general aislado tendría escaso impacto sobre las decisiones del Gobierno, otros dirigentes promueven una medida de mayor alcance que incluya movilizaciones y acciones coordinadas en distintos sectores de la economía.
La discusión continuará durante una reunión del Consejo Directivo de la CGT prevista para la semana siguiente, donde podrían surgir definiciones más concretas.
Uno de los principales focos de conflicto está relacionado con la situación de los trabajadores docentes.
Desde la Secretaría de Políticas Educativas de la CGT, encabezada por Sergio Romero, avanzan conversaciones con distintos gremios para impulsar una protesta nacional luego de la finalización del Mundial de Fútbol.
Los sindicatos reclaman una actualización del salario mínimo docente, que actualmente se ubica en 500.000 pesos, y cuestionan la falta de acuerdos en las reuniones de la Paritaria Nacional Docente.
Según las organizaciones gremiales, durante este año se realizaron seis encuentros sin lograr consensos sobre una recomposición salarial.
La posibilidad de una nueva huelga nacional tampoco fue descartada por la conducción sindical.
El cotitular de la CGT, Cristian Jerónimo, sostuvo recientemente que la central obrera continuará evaluando distintas alternativas de protesta.
“Nunca se descarta un paro general como medida concreta de respuesta”, afirmó el dirigente, quien recordó que la CGT ya realizó cuatro huelgas generales y catorce movilizaciones durante la actual gestión nacional.
Además de los reclamos salariales, los sindicatos expresan preocupación por medidas vinculadas a la modernización laboral, las reformas impulsadas por el Gobierno y la situación económica de distintos sectores productivos.
Las definiciones que adopte la central obrera en las próximas semanas marcarán el rumbo de la relación entre el sindicalismo y la administración nacional durante la segunda mitad del año.