La renuncia de Keir Starmer abrió una nueva carrera por el liderazgo del Partido Laborista y uno de los nombres que aparece con más fuerza es el de Andy Burnham, una figura con larga trayectoria dentro del partido y que sus seguidores bautizaron como el “rey del norte”.
Tras imponerse en las recientes elecciones especiales de Makerfield, Burnham regresó al Parlamento británico y quedó habilitado para competir por la conducción del laborismo y, en consecuencia, por el cargo de primer ministro del Reino Unido.
Nacido en Liverpool en 1970 y criado en Cheshire, Andy Burnham creció en una familia vinculada históricamente al Partido Laborista. Estudió Literatura Inglesa en la Universidad de Cambridge y comenzó su carrera profesional en el periodismo antes de dar el salto a la política.
Fue elegido diputado en 2001 y durante los gobiernos de Tony Blair y Gordon Brown ocupó distintos cargos, entre ellos las secretarías de Cultura y Salud.
Burnham ya había intentado convertirse en líder laborista en dos ocasiones.
En 2010 quedó cuarto en la interna tras la salida de Gordon Brown y cinco años más tarde perdió frente a Jeremy Corbyn. Sin embargo, nunca abandonó sus aspiraciones y en los últimos años construyó una fuerte base de apoyo dentro del partido.
En 2017 fue elegido primer alcalde del Gran Mánchester con más del 60% de los votos y logró la reelección en 2021 con un respaldo aún mayor. Durante su gestión impulsó la recuperación del control público del sistema de autobuses y ganó notoriedad nacional por sus enfrentamientos con el Gobierno conservador durante la pandemia.
Su defensa del norte de Inglaterra frente a las restricciones y decisiones tomadas desde Londres le valió el apodo de “rey del norte”, una referencia popularizada por la serie Juego de Tronos.
El deterioro electoral sufrido por los laboristas en los últimos meses y la renuncia de Starmer modificaron el escenario político.
Con su reciente regreso a Westminster, Burnham quedó en condiciones de competir por el liderazgo del partido y aparece como uno de los dirigentes con mayor respaldo entre sus colegas, que lo ven como la figura capaz de recuperar al laborismo frente al avance de otras fuerzas políticas.
Su elección como diputado por Makerfield le abrió nuevamente las puertas de la política nacional y lo posicionó como uno de los principales aspirantes a convertirse en el próximo primer ministro del Reino Unido.
Con información de BBC Mundo