El Senado de la Nación postergó hasta el 6 de agosto el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, luego de que el oficialismo no consiguiera los acuerdos necesarios para avanzar con la votación. La sesión especial fue levantada antes del receso invernal, aunque la Cámara alta alcanzó a aprobar 29 pliegos judiciales y 26 ascensos diplomáticos.
La decisión se tomó en medio de las diferencias que persisten entre el oficialismo y los bloques aliados sobre varios puntos del proyecto. Ante la falta de consenso, se solicitó un cuarto intermedio y el debate quedó reprogramado para la próxima sesión prevista en agosto.
Antes de suspender la discusión principal, el Senado avanzó con las designaciones pendientes en la Justicia. El Senado resolvió 29 nombramientos judiciales y 26 ascensos diplomáticos que requerían acuerdo constitucional.
El proyecto que quedó pendiente propone una amplia modificación del régimen sobre tierras. Uno de sus puntos centrales es la derogación de la Ley de Tierras vigente, que fija un límite del 15% para la superficie rural en manos extranjeras y establece restricciones sobre inmuebles que contienen fuentes de agua.
La iniciativa también incorpora la figura del silencio administrativo positivo. Según el texto, si el Estado no responde dentro de un plazo de 180 días hábiles a una solicitud de compra presentada por un extranjero, la operación quedaría autorizada automáticamente.
Otro de los aspectos cuestionados es la creación de un procedimiento abreviado para la restitución de inmuebles en casos de ocupación o deudas de alquiler. Las diferencias sobre ese mecanismo también formaron parte de las negociaciones que impidieron cerrar un acuerdo antes de la sesión.
En relación con las zonas de frontera, las conversaciones de último momento incorporaron la posibilidad de exigir un doble aval, nacional y provincial, para autorizar la venta de tierras ubicadas en áreas de seguridad fronteriza.
Con la postergación, el Senado dejó para agosto una de las discusiones más sensibles de la agenda legislativa. El debate continuará abierto mientras el oficialismo intenta reunir los votos necesarios y acercar posiciones con sus aliados.