La vicepresidenta Victoria Villarruel encendió la previa de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra con un mensaje de fuerte contenido político y futbolero. A pocas horas del partido que se disputará en Atlanta, la titular del Senado calificó a los ingleses como “piratas usurpadores” y afirmó que el encuentro trasciende lo estrictamente deportivo.
“No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más”, escribió Villarruel durante la madrugada de este miércoles. La publicación se difundió rápidamente en redes sociales y volvió a instalar la cuestión Malvinas en la antesala de uno de los cruces más esperados del torneo.
En el mismo mensaje, la vicepresidenta apeló a distintos símbolos de la identidad futbolística y nacional. “Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores. ¡Aguante Argentina! ¡Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!”, expresó.
La referencia a “el Diego” remite a Diego Armando Maradona y a los históricos cuartos de final del Mundial de México 1986 ante Inglaterra. La mención a “la última de Leo”, en tanto, alude a Lionel Messi y a su participación con la Selección argentina en la Copa del Mundo 2026.
El posteo tuvo una fuerte repercusión y dividió opiniones. Mientras numerosos usuarios respaldaron el tono patriótico y el mensaje vinculado con el folclore futbolero, otros cuestionaron la dureza de las expresiones por haber sido formuladas por una de las máximas autoridades del Estado argentino.
La publicación también fue interpretada como una nueva diferencia respecto del tono diplomático de la Casa Rosada. Sin embargo, el material difundido no incluye una respuesta oficial del Gobierno nacional ni declaraciones de otros funcionarios sobre el mensaje de Villarruel.
La polémica se produjo además en medio de versiones sobre una prohibición de la FIFA para ingresar al estadio con banderas o consignas vinculadas con las Islas Malvinas, al considerarlas manifestaciones de carácter político. En ese contexto, el mensaje de la vicepresidenta amplificó la tensión simbólica que rodea al partido entre Argentina e Inglaterra.