Foto: Comunicación Senado
La vicepresidenta Victoria Villarruel mantuvo este martes una reunión con la jueza María Verónica Michelli en el Senado, en medio de la creciente controversia generada por la intención del Gobierno nacional de retirar el pliego de la magistrada para el Tribunal Oral Federal N°3 de La Plata.
El encuentro se realizó en el despacho de la Presidencia de la Cámara alta y se extendió durante cerca de una hora. La reunión se produjo en un contexto de fuerte tensión política dentro del oficialismo, luego de los cruces públicos por el futuro de la candidatura judicial.
La situación tomó mayor dimensión después de que el pliego de Michelli obtuviera dictamen favorable en la Comisión de Acuerdos, quedando en condiciones de ser tratado en el recinto del Senado.
Desde el entorno de Villarruel indicaron que la postura de la vicepresidenta se basa en el respeto a los mecanismos parlamentarios y a las decisiones adoptadas dentro de la Cámara alta.

En ese sentido, remarcaron que la candidatura de Michelli reunió nueve firmas en comisión y sostuvieron que la titular del Senado no considera adecuado desconocer un procedimiento que ya avanzó formalmente dentro del Congreso.
La reunión ocurre además en medio de la disputa interna desatada tras la decisión del Gobierno de intentar frenar el ascenso de la magistrada, una situación que abrió diferencias dentro de La Libertad Avanza y provocó cuestionamientos cruzados entre distintos sectores del oficialismo.
El caso Michelli quedó en el centro de la agenda política luego de que la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, anticipara públicamente que no acompañará el retiro del pliego impulsado desde la Casa Rosada.
La controversia también expuso tensiones entre el Poder Ejecutivo y sectores parlamentarios que consideran que el trámite legislativo ya atravesó etapas institucionales que no deberían ser revertidas por decisión política.
Mientras tanto, el futuro de la candidatura sigue abierto y el expediente permanece habilitado para llegar al recinto, donde podría transformarse en un nuevo foco de conflicto para el oficialismo en la Cámara alta.