El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, confirmó que los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos popularmente como “Chachos”, volverán a circular en la provincia. El anuncio fue realizado durante un encuentro con periodistas y comunicadores en la Residencia Oficial, donde analizó el escenario económico, político y social tanto de La Rioja como del país.
Si bien ratificó la decisión de poner nuevamente en vigencia el instrumento financiero, el mandatario no precisó la fecha de implementación ni el monto que percibirán los trabajadores estatales alcanzados por la medida.
Durante la conferencia, Quintela sostuvo que el regreso de los Chachos no responde a una situación de crisis financiera provincial. “Los Chachos que vamos a poner en vigencia no es porque La Rioja esté mal o no haya plata”, afirmó.
Según explicó, la medida forma parte de una postura política frente al contexto nacional. “Seguimos manteniendo nuestra actitud de rebeldía ante la grave situación que atraviesa el país”, expresó el gobernador, quien también cuestionó las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei.
En ese marco, señaló que gran parte de la sociedad atraviesa dificultades económicas y sostuvo que su administración busca impulsar herramientas que permitan sostener la actividad y el consumo dentro de la provincia.
La posibilidad del regreso de los Chachos ya había generado reacciones positivas en distintos sectores económicos y sindicales de La Rioja. Desde gremios vinculados a la CGT provincial, así como representantes de los sectores comercial, hotelero y gastronómico, manifestaron su respaldo a la iniciativa por considerar que podría contribuir a dinamizar la economía local.

Otro de los temas abordados por Quintela fue la exclusión de La Rioja del esquema de adelantos de coparticipación impulsado por el Gobierno nacional.
El mandatario aseguró que la provincia había sido incluida inicialmente entre las jurisdicciones que recibirían fondos anticipados, pero que posteriormente fue retirada de la lista. Según indicó, la decisión estaría relacionada con la postura adoptada por los legisladores riojanos frente a proyectos impulsados por la administración nacional.
La Rioja había solicitado un adelanto de 85 mil millones de pesos para afrontar compromisos salariales y el pago del medio aguinaldo en un contexto de caída de la recaudación provincial.
En la nómina original de provincias contempladas figuraban además Misiones, Catamarca, Chaco, Corrientes, Mendoza, Salta, Tucumán, Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Chubut.
Por otra parte, Quintela confirmó que el Gobierno riojano prevé otorgar un aumento salarial durante agosto, una vez abonado el aguinaldo. Sin embargo, aclaró que el porcentaje final dependerá de los recursos que la provincia reciba por coparticipación durante las próximas semanas.