El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que en el país no volverán a realizarse elecciones que puedan permitir el acceso de la oposición al gobierno. Las declaraciones fueron realizadas durante un acto por el 47.º aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.
“Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder”, expresó Ortega ante miles de seguidores.
El mandatario, de 80 años, acusó a los sectores opositores que permanecen en el exilio de conspirar para organizar partidos y participar en futuros procesos electorales. Además, aseguró que las fuerzas políticas respaldadas por Estados Unidos no volverán a gobernar Nicaragua.
“Se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis volverán a llegar al gobierno, jamás”, sostuvo durante su discurso.
Ortega también adelantó que trabajará junto con la Asamblea Nacional para aprobar nuevas normas destinadas a impedir que los dirigentes a los que calificó como “golpistas” y “vendepatrias” puedan acceder al poder.
Nicaragua tenía previsto celebrar elecciones generales en noviembre de 2026. Sin embargo, una reforma constitucional aprobada el año pasado amplió de cinco a seis años el período presidencial, por lo que los próximos comicios deberían realizarse en noviembre de 2027.
En febrero de 2025 entró en vigencia otra reforma constitucional que amplió las atribuciones de Ortega y de su esposa, Rosario Murillo, quien pasó de vicepresidenta a copresidenta. La modificación también redujo la autonomía de los demás poderes del Estado.
Ortega gobernó Nicaragua durante la década de 1980 y regresó a la Presidencia en 2007. Desde entonces se mantuvo en el poder mediante sucesivas elecciones cuestionadas por la oposición y por organismos internacionales.
La crisis política se profundizó después de las protestas de 2018, cuya represión dejó más de 300 muertos, según Naciones Unidas. Dirigentes opositores, periodistas, intelectuales y religiosos fueron encarcelados, expulsados del país o privados de su nacionalidad y de sus bienes.
Miles de nicaragüenses viven actualmente exiliados en países como Costa Rica, España y Estados Unidos. Desde el exterior, distintos movimientos opositores reclaman una transición democrática y elecciones libres.
El discurso de Ortega marcó además su regreso a un acto público después de aproximadamente dos meses de ausencia. El mandatario llegó conduciendo un vehículo y estuvo acompañado por Murillo y algunos de sus hijos.