Los diez gobernadores que integran el Norte Grande volverán a reunirse durante los primeros días de agosto en Posadas, donde abordarán una agenda centrada en la obra pública, el financiamiento provincial y la situación económica nacional.
El encuentro se realizará en un escenario de creciente presión sobre las cuentas de las provincias, atravesadas por la disminución de la recaudación y de los recursos coparticipables. También se analizarán las negociaciones con la Casa Rosada para garantizar fondos destinados a proyectos de infraestructura.
La cumbre dará continuidad a la reunión realizada el 2 de junio en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI). En aquella oportunidad, los mandatarios presentaron al entonces ministro del Interior y actual jefe de Gabinete, Diego Santilli, una serie de reclamos vinculados con el financiamiento y la ejecución de obras estratégicas.
Durante ese encuentro, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, había destacado la necesidad de impulsar proyectos energéticos, viales y gasíferos para fortalecer la producción y mejorar la conectividad regional.
“Coincidimos en la necesidad de avanzar con obras estratégicas de infraestructura energética, vial y gasífera, fundamentales para fortalecer la producción, mejorar la conectividad y acompañar el crecimiento de las provincias del norte argentino”, sostuvo Jaldo.
Entre los temas previstos para la reunión en Posadas figuran la continuidad de la obra pública, la ampliación de la infraestructura energética, vial y gasífera y la búsqueda de mecanismos para compensar la reducción de los ingresos provinciales.
Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), durante el primer cuatrimestre de 2026 los Recursos de Origen Nacional registraron una caída del 5,6%, mientras que la Coparticipación Federal de Impuestos retrocedió un 7,2%.
En paralelo, los mandatarios analizan la posibilidad de invitar a Santilli a la cumbre para profundizar el diálogo con el Gobierno nacional y plantear las demandas del bloque regional.
El encuentro también tendrá un componente político, debido al peso que mantienen los gobernadores y sus legisladores en un Congreso donde el oficialismo nacional necesita construir acuerdos para avanzar con su agenda.
La reunión se desarrollará además en un escenario de tensiones dentro del oficialismo de Misiones, provincia anfitriona. Ese contexto se sumará a una cumbre atravesada por las urgencias económicas, la necesidad de financiamiento y las negociaciones con la Nación.