El Gobierno de Estados Unidos advirtió al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, luego de que afirmara públicamente que no volverán a celebrarse elecciones en el país centroamericano.
“El Gobierno de Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados”, sostuvo el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, mediante un mensaje publicado en la red social X.
La reacción se produjo después del discurso que Ortega brindó durante el acto por el 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, realizado en Managua. “Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones”, declaró el mandatario.
Ortega sostuvo que no habrá nuevos comicios para impedir que la oposición intente acceder al poder. También anticipó que la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, avanzará con leyes destinadas a bloquear a los sectores que calificó como “golpistas” y “vendepatria”.
Rubio consideró que esas expresiones reflejan el “temor a la voluntad del pueblo nicaragüense”. En un comunicado posterior, el Departamento de Estado afirmó que las declaraciones exponen el carácter autoritario del Gobierno integrado por Ortega y la copresidenta Rosario Murillo.
Nicaragua debía celebrar elecciones presidenciales a finales de 2026, pero una reforma constitucional impulsada por el oficialismo había trasladado los comicios a 2027. Las recientes declaraciones de Ortega pusieron ahora en duda que esa convocatoria llegue a realizarse.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también condenó el anuncio y señaló que resulta incompatible con los principios de la democracia representativa. Organizaciones internacionales reclamaron garantías para que la población pueda ejercer su derecho a participar en elecciones libres.
Desde la oposición nicaragüense interpretaron el discurso como la confirmación del cierre de la competencia política. El excandidato presidencial Félix Maradiaga afirmó que Ortega abandonó la apariencia de legalidad que todavía intentaba sostener.
Las elecciones de 2021 ya habían recibido fuertes cuestionamientos internacionales debido a la detención y exclusión de los principales dirigentes opositores antes de la votación. En esos comicios, el Frente Sandinista de Liberación Nacional proclamó la victoria de Ortega con el 75,92% de los votos.
A comienzos de 2025, el oficialismo aprobó una reforma constitucional que convirtió a Murillo en copresidenta, extendió el período de gobierno y modificó el funcionamiento de las instituciones estatales. Los cambios fueron criticados por Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos, Estados Unidos y el Parlamento Europeo.
Con información de BBC News Mundo.