Herrera Ahuad cuestionó la improvisación de La Libertad Avanza y el Gobierno terminó retirando un proyecto de ley de 240 artículos

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Herrera Ahuad cuestionó la improvisación de La Libertad Avanza y el Gobierno terminó retirando un proyecto de ley de 240 artículos

El diputado nacional por Misiones había ironizado sobre la marcha atrás del Ejecutivo con el impuesto a los CEDEARs. Lo que inicialmente parecía una corrección puntual terminó convirtiéndose en el retiro completo de la Ley de Competitividad Financiera. El proyecto había sido firmado por Javier Milei y sus ministros, presentado formalmente al Congreso y celebrado por legisladores libertarios antes de ser descartado.

El diputado nacional Oscar Herrera Ahuad cuestionó públicamente la improvisación del Gobierno de Javier Milei frente a la polémica por el impuesto a los CEDEARs. Horas después, el Poder Ejecutivo terminó retirando del Congreso la totalidad de la Ley de Competitividad Financiera, una iniciativa de 240 artículos que había sido presentada formalmente apenas unos días antes.

La secuencia dejó al descubierto un retroceso mucho más amplio que el anunciado inicialmente por el Ministerio de Economía, que había prometido eliminar únicamente el artículo referido al tratamiento impositivo de determinadas inversiones financieras.

El legislador misionero había reaccionado con sarcasmo cuando se conoció que el Gobierno daba marcha atrás con esa disposición.

“Recalculando, apurados. Perdónalos, casi siempre no saben lo que hacen. «¡Ah, pero ingresos brutos!» 🤡”, publicó Herrera Ahuad en su cuenta de X.

 

La crítica apuntaba a la falta de coordinación del Ejecutivo para presentar una reforma de gran alcance que, pocas horas después de conocerse, comenzó a ser corregida por sus propios funcionarios.

Pero el desenlace fue todavía más significativo: el Gobierno no solamente desistió del cambio tributario cuestionado, sino que solicitó formalmente retirar el proyecto completo de la Cámara de Diputados.

De una reforma de 240 artículos al retiro total

La Ley de Competitividad Financiera había sido presentada como una reforma destinada a modernizar el mercado de capitales, ampliar instrumentos de crédito y modificar numerosas regulaciones económicas.

El texto tenía 146 páginas y 240 artículos. Contemplaba cambios en más de veinte normas y llevaba las firmas del presidente Javier Milei y de integrantes de su gabinete, entre ellos Luis Caputo y Federico Sturzenegger.

La iniciativa también proponía modificar el tratamiento del impuesto a las Ganancias sobre operaciones con CEDEARs, certificados que permiten invertir desde Argentina en activos que cotizan en mercados internacionales.

Cuando se conoció esa disposición, comenzaron los cuestionamientos de legisladores, economistas, inversores y referentes vinculados con el propio oficialismo.

Desde el Ministerio de Economía intentaron desactivar la controversia asegurando que el artículo había quedado incorporado desde una versión anterior del proyecto.

“Quedó de un borrador viejo. Se va a retirar”, explicó Felipe Núñez, asesor del ministro Luis Caputo.

Sin embargo, el Gobierno terminó avanzando mucho más allá de esa corrección.

El martes 3 de noviembre, mediante una nota oficial dirigida al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el Poder Ejecutivo solicitó retirar el Mensaje N.º 314, por el cual había remitido la Ley de Competitividad Financiera.

El documento fue identificado como Nota NO-2026-107093671-APN-VG#JGM y firmado digitalmente por el vicejefe de Gabinete, Guillermo Ignacio Devitt.

De esta manera, quedó formalizado el pedido de retiro de la iniciativa completa.

El contraste con el entusiasmo inicial de los libertarios

Uno de los aspectos políticos de la secuencia fue la reacción de sectores del propio oficialismo cuando se conoció la presentación del proyecto.

El diputado de La Libertad Avanza Diego Hartfield había difundido la llegada de la iniciativa al Congreso. “Acaba de entrar a la Cámara el proyecto sobre la Reforma del Mercado de Capitales. Tiene 146 páginas y 240 artículos. El nombre correcto es Ley de Competitividad Financiera”, escribió en X.

La publicación presentaba el ingreso del proyecto como una novedad de la agenda legislativa oficialista.

Pero después de que se conocieran las modificaciones tributarias y el Gobierno decidiera retirarlo, Hartfield publicó una aclaración.

“Solo publiqué que se presentó el proyecto, luego pasó todo lo que ya sabemos”, señaló.

 

 

También anticipó que participaría del debate parlamentario cuando correspondiera y que tendría en cuenta las observaciones recibidas.

La secuencia fue cuestionada por el periodista Damián Cunale, quien reconstruyó el recorrido de la iniciativa desde su presentación hasta su retiro.

“El proyecto de Ley de Competitividad Financiera debe ser de los que menos duró en el Congreso”, escribió.

Cunale también señaló que la propuesta había sido difundida y celebrada por referentes libertarios antes de que se conociera la controversia impositiva.

El episodio expuso así la distancia entre la recepción inicial de una reforma impulsada por el Ejecutivo y la decisión posterior de retirar completamente el texto.

Herrera Ahuad puso el foco en la improvisación

La publicación del diputado misionero adquiere una nueva dimensión a partir del desenlace legislativo.

Cuando Herrera Ahuad escribió “Recalculando, apurados”, el Gobierno ya había anunciado que corregiría el artículo sobre CEDEARs.

Sin embargo, la decisión posterior de retirar la totalidad de la iniciativa confirmó que el problema no se resolvería con la eliminación de una sola disposición.

La Casa Rosada y el bloque libertario deberán revisar el contenido antes de decidir si presentan una nueva versión.

El episodio también abrió interrogantes sobre los mecanismos de elaboración y revisión de los proyectos que el Ejecutivo remite al Congreso.

La Ley de Competitividad Financiera no era un documento preliminar difundido informalmente. Había sido firmado por el Presidente y sus ministros, enviado al Poder Legislativo e incorporado a su trámite parlamentario.

La explicación de que una disposición cuestionada pertenecía a un borrador anterior dejó pendiente una pregunta: cómo llegó ese contenido a la versión formalmente presentada.

La crítica de Herrera Ahuad quedó vinculada a un retroceso legislativo de mayor alcance que el inicialmente anunciado por Economía.

El diputado había cuestionado la forma en que el Gobierno reaccionaba ante las objeciones a su propia iniciativa. El desenlace mostró que la revisión alcanzaría a los 240 artículos del proyecto.

Una reforma que deberá empezar de nuevo

Tras el pedido de retiro, el Gobierno deberá definir si vuelve a presentar la Ley de Competitividad Financiera y bajo qué condiciones.

La iniciativa incluía modificaciones sobre créditos, garantías, instrumentos financieros, activos digitales, fideicomisos y operaciones del mercado de capitales.

Su retiro interrumpió el recorrido parlamentario previsto y dejó pendiente el tratamiento de esos cambios.

La controversia también instaló una discusión sobre la coordinación entre el Ministerio de Economía, las demás áreas del Ejecutivo y los legisladores oficialistas.

El hecho político central es que una reforma de 240 artículos, presentada con la firma de Milei y su gabinete, terminó retirada antes de avanzar en su tratamiento legislativo.

En ese contexto, el cuestionamiento de Oscar Herrera Ahuad dejó de referirse únicamente al impuesto sobre las inversiones financieras y pasó a formar parte de una discusión más amplia sobre el procedimiento con el que el Gobierno nacional elabora, presenta y defiende sus iniciativas ante el Congreso.